Las competiciones de Podenco Ibicenco tienen como finalidad reproducir de forma reglamentada una jornada tradicional de caza, principalmente orientada al conejo, en terrenos abiertos, pedregosos o de vegetación mediterránea. Estas pruebas ponen en valor el trabajo característico de la raza, que suele cazar en grupo, demostrando una gran coordinación, agilidad y capacidad de salto.
Los perros participan en colles o baterías y trabajan simultáneamente en un terreno delimitado, bajo la supervisión de jueces especializados. Durante el tiempo establecido se evalúa la calidad de la búsqueda —amplia, activa y metódica—, la capacidad para detectar y levantar la pieza, la intensidad y continuidad de la persecución, así como el trabajo en equipo y el respeto entre ejemplares. También se tiene en cuenta la obediencia, el control por parte del conductor y la resistencia física a lo largo de toda la prueba.
Más allá del número de capturas, estas competiciones buscan valorar la funcionalidad real, el instinto cinegético y las aptitudes naturales del Podenco Ibicenco, contribuyendo a la conservación y mejora de sus cualidades tradicionales como raza de trabajo.